Voy a comentar varios videojuegos que marcaron mi infancia y mi adolescencia...y por qué no decirlo, me siguen marcando, porque aunque no soy un "comío" de los videojuegos si he de decir que me siguen gustando.

¡SIIIII! ¡Yo "goso" con los videojuegos, pero no me "esito" boluda!
Bueno...volvamos al pasado por un momento....
Año 1989 (más o menos): Master System

En aquellos años todavía nos manejábamos con sólo 8 bits y menos colores que la paleta de un pintor daltónico, pero no os dejéis engañar, la Master System era la consola definitiva. Su ergonómico diseño unido a la posibilidad de jugar a juegos tanto en cartucho como en tarjeta era algo que te hacía querer tenerla. Por otro lado su mando de dos botones era más que suficiente, porque todo hay que decirlo, con dos botones uno va sobrao, más es ser fatiga.
Bueno, una vez "analizado" el potente hardware de la máquina, podemos echar un vistazo a su catalogo de maravillas videojueguiles, ¡amo allá!
Mi consola Master System (la uno, no la dos que era una mierda redondeá) traía dos grandes juegos en memoria, Hang-On y Safari Hunt:
Es increible, enciendes la consola y puedes elegir entre estos dos juegazos...¡ELIJO MUERTE!Hang On (1988):
El Hang-On era un juego de un realismo absoluto, cuando jugaba me sentía como puede sentirse Pedrosa en una carrera de MotoGP...con la diferencia de que cuando Pedrosa se sale de la pista no puede chocarse contra un cactus y explotar (que envidia eh, dani...?)Nunca llegué a terminarme el juego, pero vaya, puedo imaginarme todas las fases (desierto, ciudad, cespecillo, cespecillo, desierto, ciudad,... así "ad infinitum").
Safari Hunt (1983):
¿Quién no ha deseado alguna vez irse de safari y matar a todas esas molestas especies en peligro de extinción? Pues este gran juego de la Master te lo ponía en bandeja.He de decir que es el único juego que jugué haciendo uso de la pistola y la experiencia merecía la pena, ir de safari con una pistola futurista y matar peces, arañas y murciélagos es todo lo que un niño de mi edad podía soñar.
Un dato curioso es que, aunque en la pantalla de presentación salían unos indígenas cargando un cocodrilo, no podías matar cocodrilos en el juego (no...tampoco podías matar indígenas ¡cacho homicida!)
World Soccer (1987):
Tanto Pro, tanto Pro, este si que partía la pana, ¡un juegazo!El autentico tiki-taka se vivió en la Master gracias a este juego en el que diversión y realismo iban cogidos de la mano.
El mundial se jugaba en nuestra sala de estar cuando introducíamos este cartucho en la consola. Sólo las 8 mejores selecciones del mundo aspiraban al título: Alemania Federal, Argentina, Brasil, Francia, Italia, Inglaterra, Estados Unidos y Japón (España no jugaba, pero vaya, es normal porque quedando solo 8 equipos significa que estaban en cuartos y elegir a España significaría derrota asegurada).
Como dije antes, este juego destacaba por su realismo. Los equipos estaban formados por cuatro pelaos y el portero, que sufría un extraño síndrome de deriva que le impedía cuajar una buena actuación en el partido. Por otro lado, era imposible saber la duración del partido ya que no había marcador y solamente aparecía un relojito marcando cada cuarto de hora como si de un casio de siete pesetas se tratase. Lo dicho, un juego imprescindible.
Castle of Illusion, Starring Mickey Mouse (1990):
La Master System sin los juegos de plataformas no habría sido lo que fue y este juego era una gran prueba de ello.Este fue el primer juego de Mickey Mouse en la Master y sin duda marcó un antes y un después. En el juego debíamos manejar al ratón mariquita de la Disney para rescatar a la rata de su novia de las garras de una malvada bruja octogenaria. Sin lugar a dudas el argumento del "rescate de novia" era de lo más recurrente en el mundo de los videojuegos, lo que indica la creatividad de los desarrolladores de la época.
Durante el desarrollo del juego debíamos ir investigando el castillo de la bruja, abriendo puertas hacia mundos maravillosos repletos de seres extraordinarios y altamente encabronados con nosotros. Cabe destacar que la forma en la que Mickey acababa con sus enemigos era cayéndoles de culo encima, lo cual muestra claramente la orientación sexual de nuestro querido roedor. Otro dato curioso es que, hacia el final del juego, Mickey se enfrenta contra un gran dragón al que debe derrotar antes de poder acabar con la bruja, pero que sin embargo, nos presentaba mucha menos batalla que la anciana bruja, ¡No me jodas Mickey! has podido con un enorme dragón y pa acabar con la agüela echas la tarde entera...
Bueno, con esto me despido de momento (me quedan todavía varios "continues") hasta una próxima entrega de "Videojuegos que marcaron mi vida...". En la próxima entrega más y mejores obras de arte de los videojuegos.
Un saludo.